!Energía en los raudales!
El 13MARZO1974, al asumir el cargo de Presidente de la República el Sr. Carlos Andrés Pérez, es juramentado como Ministro de Relaciones Exteriores el Dr. Efraín Schacht Aristeguieta, quien envía comunicación a los Señores Ministros de los diferentes Despachos Ejecutivos, a objeto de nombrar sus respectivos Representantes Permanentes ante la Cancillería, para constituir el Consejo Nacional de Fronteras, necesaria y valiosa institución creada por el Dr. Arístides Calvani, cinco años atrás durante su extraordinario desempeño como Ministro de Relaciones Exteriores.
El Consejo Nacional de Fronteras, nace con el objetivo de estudiar, atender y resolver en forma perentoria y con especificidad, la delicada problemática que presentan las fronteras del País, históricamente abandonadas a su suerte y donde más se nota a detalle los vacios institucionales del Estado Venezolano. Esta institución es Presidida por el Sr Canciller, en este caso el Dr. Aristeguieta; el Secretario Ejecutivo es el Diplomático de Carrera Dr. Román Rojas Cabot; y el Asesor Permanente el eminente Jesuita, Padre Gérman González. El Ministro de Agricultura, Dr. Froilán Álvarez Yépez, de origen larense, experto y calificado profesional del agro, nombra al suscrito José Moreno Zambrano en su carácter de Director Nacional de Recursos Naturales Renovables, como su Representante Permanente ante la Cancillería.
El Representante del M.O.P. (Ministerio de Obras Públicas), es mi apreciado y amigo Luis Remiro Parra, siempre a mi derecha; y el Represente del Ministerio de Sanidad, el eminente médico Dr. Herrera, siempre a mi izquierda y quien meses más tarde fue nombrado Gobernador del Territorio Federal Amazonas. Todos los jueves a partir de las 08:00 horas; con agenda previa, el Consejo de la Orden se reúne en el Salón de los Espejos, a los fines de discutir y ejecutar mandatos específicos según las exigencias.
Años más tarde, en JULIO1976, por orden del Despacho de la Defensa, a cargo del Gral.(Ej.) Francisco Eloy Álvarez Torres; y a solicitud del Ingeniero Arnoldo José Gabaldón, soy transferido del M.A.C. al M.O.P.. En la última reunión a la cual asisto como Consejero, agradezco a todos la confianza otorgada y los conocimientos que he recibido en esta Escuela inagotable del saber. Informo de mi transferencia a un nuevo destino y muy especialmente al Sr. Canciller Escobar Salón; al Dr. Rojas Cabot y al Padre Gérman González; a quienes respetuosamente sugiero la necesidad de proteger a perpetuidad las Cuencas Altas del los Ríos Arauca y Táchira, por su función vital, porque son fronteras de gran importancia que podrían ser declaradas Parques Binacionales por sus bosques que aún existen en sus cuencas altas.
Al presentarme ante el Sr. Ministro de Obras Públicas, me acompaña mi amigo Ing. Luis Remiro Parra, Director General del Despacho, a quienes agradezco su oportuno aporte para consolidar definitivamente el Parque Nacional Morrocoy, al cual se le eliminaron los setecientos treinta cuatro palafitos que contaminaban estos inapreciables parajes naturales.
Del mismo modo, brevemente comentamos la importancia para los R.N.R del País, la reciente promulgación en fecha 07JUNIO1976, de la novedosa y moderna Ley Orgánica del Ambiente y el requerimiento ineludible de un Ministerio del Ambiente que administre con noción de propósito y capacidad técnica, las políticas útiles y necesarias al interés nacional en todas estas materias.
El Dr. Gabaldón me informa que estoy adscrito a la Dirección General de Recursos Hidráulicos (D.G.R.H.) en la Torre Diamen-Chuao-Caracas, donde tengo una Oficina para mi desempeño y me solicita integrar una Misión de Estudios sobre la potencialidad hidroeléctrica del Orinoco Binacional en los raudales de Atures y Maipures, con el propósito de la posible ejecución de un proyecto Venezuela-Colombia, para el beneficio común de ambas partes.
Así mismo, soy informado que la Organización del equipo técnico y los requerimientos logísticos, necesarios para estos fines, están bajo la responsabilidad del Ing. Guillermo Colmares Finol, Director de Planificación de la D.G.R.H.. Así como, correspondencias formalmente enviadas al Sr. Presidente de la República de Colombia Dr. López Michelsen y al Sr. Embajador de la República de Colombia en Venezuela, Dr. Germán Arciniegas; y que hasta el presente no ha sido posible obtener respuesta oficial para ejecutar este Estudio Técnico.
En tal sentido, con todos los requerimientos técnicos y logísticos necesarios cumplidos, en AGOSTO1976, se decide actuar unilateralmente. Para estos efectos mi participación como integrante de la Comisión Técnica es coordinar lo necesario para la Seguridad del equipo dentro del Territorio Federal Amazonas, principalmente con la Guardia Nacional y/o con la Autoridad Civil o Militar Jurisdiccional de la parte colombiana a los fines de facilitar el cumplimiento del objetivo.
En Ciudad Bolívar, capital del Estado Bolívar en la Guayana venezolana, se había ordenado la construcción de quince pesas gigantescas de aproximadamente de dos toneladas y media de concreto armado de pirámides truncadas, cuya base cuadrada tienen bordes de hierro en ángulo y en la parte plana superior en el centro una cabilla gruesa de donde pende una cadena de grandes eslabones y de más de treinta metros de longitud. Estas pesas son trasladas en una gabarra con una poderosa grúa que gira en trescientos sesenta grados.
La embarcación viene remontando el Orinoco desde Ciudad Bolivar hasta Puerto Ayacucho, al atracar en puerto, abordo viene su propietario, el Cnel. (Ej.) Tejera, reconocido instructor de caballería en la Escuela Militar y Básica de los años cincuenta cuando era capitán, y al retirarse de la vida militar, vino a estos confines para emprender nueva actividad como prestador de Servicio de Transporte Fluvial con sede en Ciudad Bolívar y Puerto Ordaz.
A su llegada, los ingenieros expertos hidráulicos junto a sus auxiliares, proceden a colocar en todas y cada una de las cadenas correspondientes a cada pesa, a distancias especificas, flotadores y medidores de velocidad y caudal del agua convertida en energía, que en cables conectados eléctricamente a computadoras es transformada en curvas de potencia hidroeléctrica.
La batimetría inmediatamente después de las cataratas al final de los raudales, fluctúa entre veinte y treinta y siete metros de profundidad frente al puerto, con un ancho de cauce en el remanso, de mil cuatrocientos metros. El lanzamiento de las pesas se determinó hacerlo por seguridad, a cien metros aguas arriba del puerto, inmediatamente después de las cascadas y a partir de cien metros de las márgenes del río. También fue acordado el lanzamiento, a distancia de ochenta metros entre sí, en línea recta, cruzando el cauce.
Sorprendentemente, la Ciudad de Puerto Ayacucho, fue construida en forma ejemplar, planificada, con toda las necesidades urbanas previstas para los años cincuenta del Siglo XX, totalmente arborizada, con la mejor calidad de mangos de bocado que mitigan el inclemente calor y la humedad reinante en el ambiente, y sus frutas hace la delicia de visitantes, lugareños y avifauna, principalmente guacamayas, loros, tucanes y manadas de monos que se acercan a colmar su insaciable apetito.
El equipo lo integramos seis personas incluyendo dos auxiliares experimentados en el manejo y mantenimiento de los equipos hidrológicos. Todos nos hospedamos en el Hotel Internacional, espacioso, confortable, de una sola planta, patio central arborizado a un lado del puerto. De noche, al frente y por la margen izquierda del río, se ven las luces encendidas de Caujarito, la única población cercana del lado colombiano por la margen izquierda.
Tres días antes, ingenuamente pregunto al mesonero, luego del desayuno quien es el bonguero de mayor confianza para que me lleve a Caujarito: “Es Vicente. Vino de Guasdualito hace doce años y aquí se quedó. Es honesto, buena gente, de confianza”. Me dijo José el mesonero lo cual agradecí.
Una hora más tarde me acerqué al Puerto. En un quiosco de palmas secas, inconfundible acento y porte llanero venezolano, llamo a Vicente y le solicito hacerme una diligencia en Caujarito, mientras lo invito a tomarse una cerveza. Solícito me atiende y conversando generalidades me cuenta que es de Guasdualito; le digo que conozco el Hato “La Miel”, a Don Francisco Padilla, a sus hijos, mis amigos. Gente buena. Trabajé con él en el Hato que pega con el Apure, me dijo. También me informó quién es la máxima Autoridad en Caujarito. Es el Cnel. Jaime Posada; ayer lo vi. Todos los días toma licor; bebe aguardiente antioqueño, del clarito. Se despierta siempre al medio día. Es de Pasto-Departamento de Nariño, muy conversador cuando esta sobrio; mejor hablar con él al levantarse. Comienza a beber después de almuerzo y no para, dijo Vicente.
Al brindarle otra cerveza a Vicente, le solicito que me lleve a Caujarito. Mientras tanto los ingenieros preparan a detalle todo en la gabarra y acoplan los equipos electrónicos en las habitaciones. Yo me embarco en el bongo de Vicente, rumbo a Caujarito que los lugareños llaman “Casuarito”.
A la Sra. María quien atiende el restaurant, le solicito preparar dos suculentos almuerzos con el plato que más le gusta al Coronel; aparto la mesa donde siempre se sienta, con dos sillas. Tengo el mejor bagre rayado, guisado con cebolla y tomate, él se pone muy feliz, dijo la señora; de postre el dulce de guayaba que yo hago. Solicito además atender el almuerzo en mesa aparte al Señor Vicente.
En el pequeño abasto pero bien surtido, adquiero tres botellas de aguardiente antioqueño, bien embaladas y en bolsa especial, que entregaré como obsequio al coronel. Él es el Corregidor, un tanto similar al Prefecto y además es el Jefe de Puerto. Todo este pequeño pueblo está junto al Río Orinoco con un atracadero para embarcaciones. La comunicación hacia el interior de Colombia es por el Río Meta, hasta Villavicencio, cercano a Bogotá.
Al sentirlo carraspear, es indicativo de que pronto va a salir. Me dicen; y así es. Para tener mejores temas de conversación lo saludo militarmente, me identifico y le entrego el obsequio que fue de su mayor agrado. Luego del saludo respetuoso, lo invito a almorzar cuando ya todo está listo y luego la interminable sobre mesa. Hablamos de la confraternidad Colombo-Venezolana; de Bolívar y de Santander; de sus batallas; y de muchos otros temas en la medida que se consumían las botellas.
Sólo Dios; y el fiel perrito que acompaña siempre al Coronel, conocen la cantidad de copas con que yo humedecí la tierra bajo la mesa. Simulando un estado de embriaguez igual a la que él demostraba, le solicito al Coronel su autorización para lanzar al río unas pesas, con la intención de medir su caudal, al lo cual accede y aprueba gustosamente. Después de los abrazos y la larga despedida de rigor a las cinco de la tarde cuando el sol declina en la espesura de la selva, me despido agradeciendo su amable atención y regreso al Puerto.
Ya en el hotel, al terminar la cena, recomiendo a los miembro de la comisión, posponer su juego de dominó para otro día y acostarse muy temprano, ya que con los primeros rayos del sol, estaremos comenzando a lanzar las pesas y a tomar las medidas de rigor. Nunca olvidaré el ruido del “BUMMMMMM” de cada pirámide al llegar al fondo del río donde aún yacen.
Las mediciones obtenidas fueron de una capacidad de generación hidroeléctrica incalculable en kilovatios que Venezuela pierde por segundo, capaz de abastecer la demanda creciente por décadas, para suministrar energía suficiente y vender excedentes a países vecinos de América del Sur.
Sólo este sitio de presa puede generar diez veces más la capacidad de la represa de Guri. Se debe esperar un auge en los precios internacionales del petróleo que hoy no pasan de ocho a diez dólares por barril y que Venezuela pueda ejecutar éste y muchos otros proyectos de alto interés nacional y de trascendencia para las generaciones por venir.
¡Así lo viví y así lo cuento!
Rindo Tributo de Admiración y de Respeto, en el recuerdo: A Vicente, el humilde bonguero que en un momento determinado, álgido para la misión encomendada, dio el perfil de la persona adecuada en el momento preciso.
José Moreno Zambrano.



Buen dia amigo Jose.
ResponderEliminarImportante informacion de lugares reconditos y desconocidos, que en esta oportunidad, nos presenta a traves de interesantes lineas.
Como siempre, con ese don de gran conversador, pluma sencilla y fundamentada en en sus vivencias, vuelve a adentrarnos en esa selva bordeada de aguas, que hoy pudieran producir ese recurso hidraulico tan necesario en momentos apremiantes como el que vivimos, y ademas, como aporte a la economia nacional.
De nuevo, impresionada por sus relatos que con pelos y senales, nos aporta apreciado amigo. Gracias por hacernos participes de tan importantes conocimientos.
Un abrazo hasta su familia, quienes de alguna manera vivieron momentos y ausencias, que hoy contribuyen a mostrarlas con el orgullo de un padre quien aporto a Venezuela los conocimientos, tiempo de sus mejores anos y el trabajo que ha contribuido a escribir otra parte de nuestra historia.
Eucaris de Borrero.
Mi apreciada Eucaris, gracias por tu comentario . Como siempre me animan a seguir escribiendo todas mis vivencias! Bendiciones para ti y para tu familia.
EliminarSaludos mi estimado Sr. Moreno.
ResponderEliminarGrato leer un nuevo ensayo de sus vivencias al servicio de la protección de los recursos naturales renovables y sus aportes a la búsqueda del rescate de nuestra flora y fauna; así como al máximo aprovechamiento de nuestras fronteras y de los recursos hidroeléctricos del país. Entristece el retroceso en esas áreas en estos últimos años, al compararlo con esos esfuerzos que en los diferentes escritos usted nos ha ilustrado. También es lamentable la forma como se han afectado esos recursos renovables por la explotación indiscriminada de los recursos no renovables.
En mis labios se dibujó una sonrisa por su ocurrencia en la estrategia de negociación desarrollada para obtener el permiso de la autoridad colombiana, para el lanzamiento de las pesas con los equipos que permitieran la medición de la capacidad de generación hidroeléctrica del Orinoco Binacional en los raudales de Atures y Maipures. Me sorprendió la potencialidad de generación determinada en el estudio, pero más que ello, la lentitud para generar el proyecto binacional que permitiera el beneficio de ambas naciones y de otros países que necesitan cubrir su demanda energética.
Nuevamente gracias por permitirme conocer de sus vivencias y experiencia. Disfrute la lectura del ensayo.
Estimado Sr. Radames. Cómo me estimulan sus comentarios para seguir escribiendo. Gracias por leerme y aún quedan muchas vivencias en el tintero, que por fortuna me ha tocado vivir. Perdone la tardanza en la respuesta a su comentario, pero el proyecto binacional no se dió y ahora sufrimos por falta de electricidad. Estas son la "vainas del subdesarrollo". Reciba un cordial saludo desde las montañas andinas.
EliminarJosé Moreno Zambrano.
A través de sus relatos me quedo perpleja con la grandeza de nuestra geografía! La naturaleza nos regaló todo para que Venezuela fuera la potencia de nuestro continente! Sin embargo ha pesar de los grandes proyectos y obras que en su momento fueron realizados por grandes personajes, siendo usted uno de ellos, hoy se ha perdido lo que con tanto esfuerzo se construyo. Costara mucho pero a pesar de tanta destrucción y maltrato, no dudo que resurgirá, porque esa tierra generosa sigue allí, esperando que los hombres de bien, vuelvan a guiar sus destinos!
ResponderEliminarEstimada Raquel! Gracias por tus palabras. Acertado tu comentario, como siempre. El internet nos ha abandonado por tiempo prolongado. Recibe un fraternal saludo y gracias nuevamente!
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