¡De orden superior, son los delitos!
Daño ecológico en el ARCO GUAYANES.
Desde los inicios del Siglo XXI, sobreviene la hecatombe que destruye impunemente los Recursos Naturales Renovables del País. Las Áreas Bajo Régimen de Administración Especial (ABRAES), sin compasión, son invadidas; los bosques, el ARCO GUAYANES, las cuencas hidrográficas vitales, la fauna silvestre y toda la estructura institucional creada desde cuarenta años atrás, para la Conservación, Defensa y Mejoramiento del Ambiente, son eliminadas y dejadas sin efecto, porque, el plan de destrucción nacional incluye al patrimonio natural de los venezolanos de siempre.
De “orden superior” se ignoran las normas Constitucionales, la Ley Orgánica de Administración Central, La Ley Orgánica del Ambiente, la Ley Forestal de Suelos y de Aguas y su Reglamento, la Ley de Protección a la Fauna Silvestre y todos los Instrumentos Jurídicos que rigen los R.N.R. y el Medio Ambiente. Hasta la Ley Penal del Ambiente, que tipifica el delito ecológico y lo sanciona con diez y quince años de cárcel, ejecutivamente se elimina. El M.A.R.N.R. y con él todas la instituciones creadas para cumplir las nobles funciones de proteger el patrimonio natural, se convierten en obstáculos a los planes del ejecutivo nacional.
Con la Ley Orgánica del Ambiente y todo lo que signifique controles y límites a las violaciones, delitos e infracciones que atenten contra la Conservación Defensa y Mejoramiento del Ambiente, de “orden superior”, serán administrados desde el nivel central.
También, en estos mismos tiempos, por cadena nacional de radio y tv, el Presidente fallecido, da comienzo a una campaña, para cambiarle el nombre al siempre admirado y respetado ARCO GUAYANES . Maliciosamente y con preterintencionalidad, comienza a denominarlo oficialmente “arco minero”, para convertirlo en lo que es hoy, en una “mina”, donde sin control alguno, se explota:
Oro, Diamantes, Piedras preciosas y semipreciosas, Uranio
Torio, Coltán, Cobalto, otros minerales de valor estratégico.
Son cuatrocientos millones de Hectáreas de bosques vírgenes, árboles milenarios, ecología extremadamente frágil, conformada por la naturaleza durante millones de años, sobre rocas de la era arcaica, con bosques vírgenes formados en siglos, tepuyes y valiosos cursos de agua dulce.
De “orden superior”, el ARCO GUAYANES se convierte en laboratorio misterioso de investigación por iraníes, chinos y rusos, cuyos comandos fueron instalados en el edificio central de PDVSA en Caracas. Así, con la más absoluta y total impunidad, se destruye el Parque Nacional Canaima, Patrimonio Natural de la Humanidad, declarado por la UNESCO y el PNUMA, la joya de la corona, en el ARCO GUAYANES, donde se abren grandes cárcavas y se contaminan las aguas con mercurio y arsénico para extraer el oro, envenenando tribus indígenas ubicadas aguas abajo y quienes huyen a Brasil o Guyana, porque las bandas armadas, que nadie controla, los esclavizan, institucionalizándose “las masacres”, con decenas de muertos y promesas oficiales incumplidas, de investigarlas “hasta las últimas consecuencias”. Pero en ocho años no van por la primera. En Tumeremo, El Callao, en Upata, informan que todo ocurre de “orden superior”.
Construcción en el Parque Nacional El Ávila.El Ávila, es otro Parque Nacional donde existe la presión de privilegiados con poder, que se regocijan viendo a sus pies, rendida ante el poder, la Sultana del Ávila. En Galipán, se dice, que de “orden superior”, se construyen las mansiones.
Construcción en el Archipiélago de Los Roques.
Pero el colmo del delito impune, está ocurriendo a la luz meridiana, en el Parque Nacional “ARCHIPIELAGO LOS ROQUES”, declarado por Decreto Ejecutivo 1061, de fecha 09AGOSTO1972, en el Mar Territorial venezolano, a ciento veinte kilómetros al norte de La Guaira. Se trata de un fenómeno natural de alto interés ecológico, científico y de singular belleza. Son corales que emergen del fondo marino en más de trescientos islotes, que conforman este espectacular archipiélago, donde se combinan, formaciones de manglares, hermosas playas de aguas tranquilas, cristalinas, de tonalidad azul turquesa, todo incluido en una poligonal rectangular, que cubre más de doscientas veinte y cinco mil Hectáreas, que estamos todos obligados a proteger y conservar a perpetuidad.
La rica avifauna, anida en las tupidas ramas de manglares a la orilla del mar; en sus enmarañadas raíces, desovan millones de peces que han sido clasificados en más de doscientas especies de cuarenta y siete familias, siendo un atractivo de singular belleza los cardúmenes de peces a colores. Este Parque Nacional, siempre fue cuidado con especial celo, por la Dirección de Recursos Naturales Renovables-M.A.C.; por el M.A.R.N.R. y un puesto de Guardería Ambiental. Pero ahora, de “orden superior”, para construir hoteles y mansiones, sin considerar el impacto ambiental que estas violaciones ocasionan.
Por solidas disposiciones legales, los Parques Nacionales son Propiedad Privada de la Nación, intransferibles, inalienables e indelegables; pertenecen a todos los venezolanos de hoy y de siempre y jamás a persona alguna, por mucho poder que ostente. Además, todas las playas del País son de uso público, libres en ciento cincuenta metros desde la línea de la más alta marea hacia tierra firme, por disposición de la Ley de Tierras Baldías y Ejidos, promulgada por el entonces Presidente Guzmán Blanco en 1848, la cual nadie, hasta ahora, se ha atrevido a derogar.
En el Gran Roque, los lugareños de siempre y los pescadores temporales dicen, que para construir estos “mamotretos”, de “orden superior”, viene el delito.
Creo firmemente, que Venezuela necesita y merece, Gobiernos responsables y serios, con Estado de Derecho e instancias valederas, que en lugar de la “orden superior” que ahora existe a todos los niveles para amparar violaciones y delitos, se imponga, a todo evento, el imperio de la Constitución Nacional y de las Leyes.
¡Así lo vi, así lo creo y así lo cuento!
José Moreno Zambrano.





Además del dolor de ser testigos de la violación continuada de nuestra Constitución Nacional y todo el sistema jurídico, de la destrucción de todas las instituciones y del Estado como tal, sin sistema de salud, sin educación, y ya la inexistencia prácticamente de servicios públicos, llevar a la miseria a la clase media y matar de hambre a los más desposeídos; separar las familias y provocar una de las migraciones más altas del planeta; la destrucción de PDVSA, y toda la industria nacional pública y privada, por si fuera poco, la destrucción de nuestro hábitat, que a su vez, afecta el planeta y por ende a todos los países del mundo! Y nadie pide cuentas, todos siguen de espaldas permitiéndo a esos delincuentes seguir destruyendo! En que mundo estamos viviendo, donde están los ecologistas que solo cuando les interesa hacer un escándalo lo hacen, y por nuestra Venezuela, por ese territorio destruido, por esas etnias asesinadas despiadadamente, nadie hace nada! Los venezolanos solos no pueden, Venezuela es un país secuestrado, en manos de mafias y delincuentes despiadados. El caso venezolano parece una película de Hollywood, espero que el final, sea que se haga justicia!
ResponderEliminarEstimada Raquel! Muero de vergüenza por no haber respondido a tiempo. Realmente da dolor lo que hacen con nuestra naturaleza, que Dios nos ha regalado sin restricción alguna. Comparto plenamente contigo lo que comentas. Gracias por escribir y perdona la demora.
ResponderEliminarJosé Moreno Z.