Venezuela camino al Siglo XXI / Parte I.
Transcurre ENERO1999 y mi ruta de trabajo es San Cristóbal – Táchira a Santa Bárbara de Barinas, por la carretera troncal cinco, debidamente pavimentada y mantenida por órganos correspondientes competentes. Existe gasolina abundante en varias estaciones de servicio en la ruta y órganos de seguridad decentes. Son ciento cincuenta kilómetros de ruta agradable, con paisaje encantador de múltiples verdores y variada cobertura vegetal.
Al descender del sistema montañoso al pie de monte andino, existen muchos detalles trascendentes que observar. No sorprende, porque es rutina, el tránsito abundante y permanente de vehículos día y noche, de pesadas gandolas con sus respectivos remolques, cargadas de vehículos, cabillas de todos los diámetros, tubos de hierro sin costura, piezas de aluminio, cemento, arroz, carbón mineral, ajonjolí, sorgo, azúcar y un sinfín de productos venezolanos que abastecen mercados en todos los Países Sur Americanos, en intercambio económico creciente del orden de diez mil millones de dólares americanos en este año. Y el Táchira, en su frontera con Colombia, es la puerta de entrada y salida al Pacto Andino; tema éste que analizo junto con otros de interés Nacional y Regional, mientras conduzco.
Pienso en cómo este año se nos muere el Siglo XX y en mi mente, se amontonan pensamientos que presuponen consecuentes y lógicos avances personales, en el desempeño profesional y familiar. También, en las actuales circunstancias, analizo la proyección de la Región y las circunstancias del desarrollo del País.
Es que, exactamente en estas fechas, pero un siglo atrás, Cipriano Castro y Juan Vicente Gómez, encabezando las tropas que sobre la marcha y a pie, fueron formando en el camino desde el Táchira hasta Caracas, donde tomaron el poder para poner orden en el País y se quedaron allí por medio siglo; pero nunca con sus nombres propios, sino con sus grados militares por delante, por lo cual, abren una veta de estudio sociológico, para ver si los venezolanos algún día, podríamos llegar a conocer la razón de nuestras desgracias nacionales, a pesar de las virtudes de nuestro gentilicio y de las inconmensurables riquezas en nuestro territorio.
En este orden de ideas, trato de analizar mi caso: en el año 1945, comienzo a estudiar primaria y luego el bachillerato para coronar una carrera militar en 1959, justo al inicio del proceso democrático en Venezuela, el cual abre las puertas y las posibilidades del saber para todos por igual y se inicia el desarrollo, la superación y el crecimiento; se entra a la modernidad y los Poderes Públicos trabajan por el Bien Común. Los gobiernos de turno hacen rendición de cuentas, valorizan el signo monetario y el Sistema de Gobierno es perfectible con Estado de Derecho y disfrutes de Garantías previstas en la Carta Magna, con alternabilidad en el poder.
En las Universidades, Centros de Estudios Profesionales y Gremiales, se estudian a detalle las ventajas comparativas que como Nación tenemos, para proyectarlas al Siglo XXI, tales como:
ü Perfecta ubicación geográfica al norte de América del Sur.
ü Amplio frente marino al Océano Atlántico y al Mar Caribe.
ü 4.000 Kms. de costas Continentales e Insulares con playas maravillosas.
ü Fácil acceso a todos los mares del mundo, para llevar nuestros productos acabados y de materias primas.
ü Mar Territorial y Plataforma Continental con incalculables recursos naturales, como los recursos vivos del mar para el aprovechamiento técnico y racional.
ü Extraordinario Clima durante todo el año.
ü 92 Millones de Hectáreas con distintos niveles altitudinales, 18 Zonas de Vida, 8 Regiones de Desarrollo armónico y 33 millones de Hectáreas aptas para la agricultura y la ganadería durante todo el año.
ü Riquezas incalculables de oro, diamantes, piedras preciosas, minerales de valor estratégico; que pertenecen a todos los venezolanos y a ninguno en particular.
ü Agua dulce en abundancia. Ríos gigantescos con “autopistas de agua” para la interconexión fluvial, riego, transporte fluvial, pesca, deportes acuáticos y Proyectos Hidroeléctricos listos para ejecutarlos, que cubre la demanda Nacional y excedentes de exportación.
ü Reservas probadas de Petróleo y Gas, calificadas como las mayores del mundo.
ü Industria Petrolera Nacionalizada en 1975 con manejo técnico, financiero, económico y administrativo totalmente aparte de los poderes públicos Nacionales, convirtiendo Petróleos de Venezuela S.A. (P.D.V.S.A.), en la segunda mejor empresa petrolera del mundo.
ü Poderosa Industria Siderúrgica del Orinoco (SIDOR) que procesa el hierro, el aluminio y acero que cubre la demanda Nacional, actual y futura, exportando productos elaborados a varios Países del mundo. Esta empresa fue nacionalizada en el año 1976.
ü Población venezolana culturalmente libre de problemas: raciales, religiosos y de mente amplia para recibir a cualquier extranjero de bien. Es una sociedad alegre y jovial, dispuesta siempre a la superación, al progreso y al desarrollo en todos los órdenes de la vida.
Con estas reflexiones nos aproximamos al destino de trabajo con optimismo y excelente ánimo. Satisface pensar que entre muchas otras virtudes y valores concentrados en nuestra Nación, esta pequeña muestra de ventajas comparativas, sirven de indicador poco común, que muestra nuestro País en condiciones aptas para asumir el reto que planteará a nuestro gentilicio el Siglo XXI.
¡Así lo viví y así lo cuento!
José Moreno Zambrano.





Lo teníamos todo, para convertirnos en un país de primer mundo, y sumado a toda esa lista, se dispara el precio del petróleo, obteniendo Venezuela, los mayores ingresos de su historia, y con lo cual se pudo haber acabado con la pobreza, y Venezuela se pudo convertir en una potencia económica! Pero lo que quizás casi nadie, o nadie, imagino, en esa época, era la desgracia que nos esperaba, como cabe tanta maldad en los seres humanos, porque no solo se apoderaron de las riquezas, sino que destruyeron todo un país y la vida de millones de seres inocentes!
ResponderEliminarMi estimada Raquel, lo teníamos todo ... GaD aún nos tenemos los venezolanos de bien, que queremos con locura nuestro país! Dios nos guarde en esta difícil cruzada! Saludos fraternales! José Moreno Zambrano
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ResponderEliminarApreciado amigo, disculpe mi comentario a destiempo.
Este año recién tomo la lectura de varios artículos pendientes, incluyendo los publicados en su blog.
Al leer sus tres artículos sobre "Venezuela hacia el siglo XXI" , traté de acompañarlo en su reflexión, y me sumergí en su inquietud del año 1999, el progreso indudable entre los años 1960 y 1998 y en la realidad actual, en la cual existe un inminente deterioro político, social y económico en nuestro país. ¡Estremece!
Me niego a pensar que nuestro deterioro como país este asociado a nuestra falta de capacidad para trabajar mancomunadamente en pro de un país desarrollado.
Le consulto, ¿ ha podido dar respuesta a su pregunta sobre si los venezolanos, algún día, podríamos llegar a conocer la razón de nuestras desgracias nacionales, a pesar de las virtudes de nuestro gentilicio y de las inconmensurables riquezas en nuestro territorio? ¿A cual conclusión llegó?
Gracias por sus artículos en el cual me nutren, al permitirme rememorar hechos históricos o redimensionar mi enfoque de esos hechos, a través de los elementos y evidencias expuestos en sus escritos.